miércoles, 24 de marzo de 2010

LA BELLA Y LA BESTIA


La obra La Bella y La Bestia vuelve a Buenos Aires después de más de 12 años de ausencia, y de la mano de la productora Time For Fun.

Cuenta con más de 40 artistas en escena y una orquesta en vivo. Una de las características más sobresalientes del espectáculo es el vistoso vestuario, que es original y fue traído especialmente de Estados Unidos, y está valuado en un millón y medio de dólares.

Más de treinta personas participaron y supervisaron la confección los trajes de los 200 cambios, que incluyen 300 pares de zapatos, 250 pelucas de pelo natural y 80 sombreros.

Las máscaras están son de espuma de látex y están pintadas a mano por artistas profesionales.

“El diseño de los trajes es algo excepcional. Ganó el premio Tony, que sería como el Oscar del musical al mejor vestuario. Se le da vida a los objetos, estudiándolos y logrando que se puedan mover. Y se ha cumplido el objetivo con honores”, comentó, orgullosa, Genevieve Petitpierre, supervisora de vestuario, maquillaje y pelucas.


PD: Carmen Barbieri hoy en intrusos comento que ella trabaja para sus vestuarios con costureras del Once.
Igualiiiiiiiiiiito!!!!

6 comentarios:

Esteban devenido a Lorno y Subnormal dijo...

que bueno que se apuesta a los grandes musicales para que se presenten en la cartelera porteña.
no soporto a Carmen barbieri
saludos
Esteban

Penelope dijo...

jajajajaja!! pero que duda cabe!!!!

adonde va a recurrir la atunera si no es al barrio del Eleven???

La bella y la Bestia era uno de mis cuentos favoritos de mi infancia.

M@bel_es_ Azul dijo...

Tal vez los materiales de las prendas varien, pero hay muy buenas costureras en el once, muchas de ellas preparan las prendas de las ganadoras del martin fierro.
Y una es mi mejor amiga.

Nomuchio dijo...

Mabelyo no dije que fueran malas.

Penelope dijo...

si, Mabel no lo dudo, pero hay que ver a quienes recurre la atunera con tal de ahorrarse unos mangos.

el vestuario de sus obras siempre fueron horribles.

bombonera dijo...

Voy a ir a verla, no me la pierdo.